sábado, 11 de abril de 2009

El fantasma de la marca del norte

- Vaya, vaya, ¿Qué tenemos aquí? – dijo Aegnor mientras leía el comunicado informativo que el mensajero ha dejado en la posada.

- ¿Qué ocurre señor Amroth?
- ¿Eh? – Aegnor se giró con la mirada extrañada, como si no supiera quien le hablaba- ¿cuántas veces te he dicho que no me llames así, Geodred? Acabo de leer algo que nos puede interesar bastante, tanto a ti como a mí.

El enorme dúnedain volvió a tomar asiento en una de las mesas del Pony Pisador. Geodred se sentó a su lado y pidió dos pintas a un camarero que parecía un poco despistado. Durante un momento, el joven explorador se quedó observando a Aegnor, que parecía pensativo mientras el característico brillo de "aventura y dinero a la vista" volvía a sus ojos. Finalmente, habló.

- Parece que han visto fantasmas, y que varios animales de los establos han desaparecido.
- Pero eso suena a historia local, ya hemos visto más chifladurías de esas alguna vez, ¿qué nos puede interesar de allí? – dijo Geodred dando un trago largo a la pinta que el camarero les acaba de traer.
- Este pueblo, Northwa Raglaw, ¿no te suena de ninguna historia que te he contado? – Aegnor cogió su pinta, y se bebió la mitad de un trago mientras su compañero guardaba silencio. – Veo que no…. Allí está enterrado uno de los héroes más importantes del norte de la Tierra Media. Hace unos 500 años, un hombre llamado Gerse protegió junto con otros hombres este poblado, matando cientos de orcos y bestias de la oscuridad.

Aegnor hizo una pausa para beber de nuevo. Geodred, pensativo, hizó de nuevo un amago para responder.

De repente, alguien abrió la puerta de la taberna de manera brusca, y de entre los truenos y la lluvia, surgió una figura cubierta con una capa y un sombrero extraño. Se quedó en la puerta unos segundos observando a los clientes, que devolvían una mirada curiosa, y finalmente decidió sentarse en la barra, sin decir nada a nadie.

- ¡Camarero! ¡Una cerveza y un plato caliente! – dijo la misteriosa figura con una voz femenina y enérgica.

Todos en la taberna quedaron un momento en silencio. La extraña persona se giró de nuevo, y con una mirada llena de fuego, observó a los que estaban en las mesas, que creyeron conveniente volver a sus asuntos. La taberna recuperó el nivel de griterío y las risas.

- Un mago.– afirmó Geodred ilusionado – Señor Amroth es un mago… bueno, una maga, esa mujer.–
- ¿Y que te hace pensar eso? ¿es por el sombrero puntiagudo? Lo puede haber robado o fabricado. ¿Tú crees que aquí vendría un mago a beber una cerveza? Vamos chico, despierta. – Aegnor le dio una palmada en la espalda y Geodred derramó parte de su pinta sobre la mesa.
- Voy a hablar con ella – el explorador se levantó de la mesa y se acercó a la mujer misteriosa.

Aegnor permaneció en su silla, mirando divertido a Geodred. "Por cómo ha entrado en la taberna no es para hacer amigos, así que suerte, chaval. La vas a necesitar" .

Una hora después, Aegnor seguía observando como su compañero continuaba hablando con la mujer, aunque ésta no apartara la cabeza del plato. "¿Está recitando un monólogo o ella le está contestando a algo de lo que dice?" En un parpadeo, Geodred apareció junto a la mujer frente a la mesa donde donde antes estaban sólo ellos.

- ¿Pero que demónios? – exclamó. Sin darse cuenta, se había emborrachado más de lo que creía.

- Señor Amroth, mi nombre es Aenthiel, y creo que estamos interesados en lo mismo. Si no le importa les acompañaré a Geodred y a usted al poblado de Northwa Raglaw– dijo la mujer mientras se sentaba en una de las sillas libres de la mesa. "¿La chica es así de guapa o realmente estoy tan, tan borracho?"

- ¿Ve señor Amroth? Le dije que era una maga, podrá ayudarnos en nuestro viaje, me ha dicho que no quiere dinero, ya que viene en nuestro mismo camino. – Geodred estaba ilusionado por su hallazgo.

- ¿Acompañarnos? Como quieras -"desde luego, encanto"-. Esta misma noche partimos – el guerrero se levantó de la mesa con algo de dificultad – Por cierto Geodred, paga las cervezas y vamos a contratar un sitio en la caravana. Y deja de llamarme señor, ¿quieres?

Los tres aventureros salieron de la taberna mientras la lluvia y los truenos seguían castigando con la misma intensidad.

Al llegar a un local cerca de las puertas de la pequeña ciudad de Bree, encontraron una caravana casi a punto de partir. Pudieron pagar el precio necesario para poder llegar hasta el punto más cercano a Northwa. Cuando entraron en la parte trasera de una de las caravanas, descubrieron que no iban a ir solos durante el viaje: dos hombres se encontraban sentados y quietos, muy quietos. Ni siquiera se giraron al oír entrar a los aventureros. "No importa, a mi tampoco me apetece hablar, precisamente", pensó Aegnor. Al poco rato estaba dormido.

Al dia siguiente se levantó con un pequeño dolor de cabeza y con el sonido de varias voces conversando cerca de él. Cuando consiguió incorporarse y aclarar sus sentidos, se dio cuenta de que Geodred y Aenthiel estaban hablando con las otros dos viajeros de la noche anterior.

"¿Elfos? ¿Aquí? Creo que lo que ocurre en Northwa es mejor de lo parecía" pensó Aegnor sorprendido.

Geodred al notar que su compañero había vuelto al mundo de la vigilia aprovechó para presentarle a los dos elfos. "Sus nombres son Oropher y Oleron "decía el explorador ignorando la resaca de su amigo.

Aunque eran elfos, había pequeñas diferencias que, si bien no eran notables, podían apreciarse. Quizás eran de distintos sitios, o de distinta edad. Oropher se mostraba amigable, mientras que Oleron solo respondía a las preguntas que se le dirigían a él directamente, dando la información estríctamente necesaria.

"Bueno, parece va a ser un viaje entretenido… si consigo que la cabeza deje de zumbarme".

3 comentarios:

  1. Intentaré interpretar un personaje más mujeriego, menos borracho e igual de apasionado por la aventura que el que me describe el señor master.

    Estoy deseando que empiece mañana la partida. Por cierto, mirad un poco más abajo, que tengo un mensaje...

    ...


    ...


    ...más abajo...

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    ...



    ...



    ...venga, que ya casi llegáis...

    ...


    ...



    ¡¡¡¡AEGNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOR!!!!

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  2. Por cierto, sobre las 18.00-18.30 estaré en tu casa.

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  3. Madre mia, uno borracho, otro mujeriego, uno introvertido... vaya equipo que formamos, al final volveremos al Pony Pisador a tomarnos unas birras y dejaremos al fantasma en su sitio, ya vereis jajajajajaja. Por cierto, hay rumores de que se ha visto a Aegnor en actitud cariñosa con un hobbit... sabéis algo?? Ya lo decía yo, AEGNOR ES GAY!

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